Camelina (Camelina sativa L.)


Se trata de una planta que es originaria del Asia Central y el Mediterráneo. Su cultivo es muy antiguo y se han encontrado restos del mismo en el valle del Rin alrededor del año 600 a. C. Hasta no hace mucho era ampliamente cultivada por toda Europa hasta los años 50 por la calidad de su aceite y porque se utilizaba para el alumbrado, pero desde entonces fue reemplazada por el cultivo de la colza.

Es un cultivo anual que presenta una larga raíz en profundidad muy ramificada, que le permite resistir bastante bien los déficits hídricos, de tallo muy ramificado y con hojas verdes brillantes auriculadas que se hacen mas estrechas conforme nos acercamos a la parte superior de la planta. Produce un elevado número de pequeñas flores amarillas que dan lugar a una elevada producción de semillas de pequeño tamaño.

La siembra de invierno es muy recomendable para este cultivo. La planta de camelina germina muy rápidamente y es capaz de soportar heladas ligeras en las primeras etapas de su crecimiento. Esta característica hace que se pueda adelantar, con su propio crecimiento, a las posibles malas hierbas que pudieran acompañarla, siendo un excelente cultivo para su control. La compatibilidad de la camelina con los sistemas de laboreo mínimo, cultivos de cobertura y su competitividad con las malas hierbas hace que este cultivo no solo vaya a tener un bajo coste de producción, sino que también es compatible con los objetivos de reducir el uso de energía y pesticidas, además de proteger a los suelos de la erosión.

Las semillas tienen un porcentaje de entre un 30 y un 40 % de aceite con un alto contenido de aceites omega-3 que es muy poco habitual en fuentes vegetales. El aceite es perfectamente comestible y presenta una gran calidad dietética para la producción de muy diversos tipos de alimentos. Además su alto contenido en el antioxidante tocoferol hace que se conserve muy bien.

Trasformado en biodiesel muestra un punto de congelación mucho mas bajo que el obtenido de la soja, lo que lo hace muy interesante para su aplicación como biocombustible para aviones. Su viscosidad permite su uso en diferentes industrias o para la fabricación de cosméticos.

Los restos de cosecha presentan una composición que los hace muy apropiados como mejorantes de los suelos.

La torta que queda después de la extracción del aceite tiene un contenido de proteína de, aproximadamente, un 40%. Puede utilizarse para alimentación animal ya que contiene un porcentaje muy elevado de proteína digerible, mejora el contenido de ácidos grasos omega-3 en la carne y los huevos, y tiene efectos saludables en los alimentos para mascotas si se incorpora como ingrediente.
Su periodo de crecimiento es corto (85-100 días) y se encuentra bien adaptado a condiciones climáticas frías, soportando ligeros estrés por calor durante la floración. Es una planta muy tolerante a la sequía gracias a la estructura de su sistema radicular. El rendimiento mas habitual en las zonas templadas de de unos 1300 Kg. por hectárea.

Comentarios

  1. hola, soy Iván, productor agropecuario. Me interesa producir camelina a gran escala. Interesados en comprar semilla, aceite o harina de camelina por favor comunicarse conmigo: itomasevich@yahoo.com gracias

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  2. compro semilla camelina sativa
    10 kg para evaluar en chaco
    sbarbona@hotmail.com

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