El Triticale (X. Triticale)


El Triticale (X. Triticale), es un hibrido interespecifico del Triticum turgidum (trigo) y Secale Cereale (cebada), obtenido de manera artificial por el hombre perteneciente a la familia de las gramíneas, es, un cultivo herbáceo que puede alcanzar hasta 1,8 m de altura y que empieza a ser cultivado en la mayor parte de las zonas templadas y tropicales del planeta.

El triticale ha demostrado que se adapta a suelos ácidos, de PH bajo, en varias regiones del mundo. Tales condiciones existen en Colombia, Etiopía, el norte de la India y Brasil. En otros países, también los triticales han mostrado un rendimiento superior al del trigo. Su mayor resistencia a Septoria tritici es una ventaja en regiones donde existe esta enfermedad; tal es el caso de Brasil, Argentina, Etiopía y la cuenca del Mediterraneo.

En Kenia y algunos otros lugares, el triticale ha superado al trigo en cuanto a rendimiento en condiciones de sequía.

- Nombres comunes: "triticale" (español) (portugués) (francés) (holandés) (ingles).

CLASIFICACION DE LOS TRITICALES.
Según la especie de trigo que se haya usado en el cruzamiento con centeno, los triticales pueden ser hexaploides (6n) u octoploides (8n).

Los triticales hexaploides se obtienen a partir del cruzamiento entre el trigo duro (especie tetraploide, con 28 cromosomas y fórmula genómica AABB) y el centeno (especie diploide con 14 cromosomas y fórmula genómica RR). La fórmula genómica del triticale hexaploide es AABBRR y posee 42 cromosomas, es decir la suma de los cromosomas de ambos padres. Por su baja calidad, estos triticales raramente se usan en consumo humano en su condición primaria (Lukaszewski, 2006). Este autor señala que para superar este problema, el cromosoma 1R del cultivar de triticale hexaploide ‘Presto’, fue trabajado por ingeniería genética para remover los loci5 de secalina Sec-1 y Sec-3, e introducirle los loci de gliadina Gli-1 y glutenina Glu-1 del trigo. Pruebas preliminares de los efectos de este cambio genético indican que se logró aumentar entre 230 a 250% el valor de sedimentación SDS del triticale ‘Presto’.

Los triticales octoploides se obtienen a partir del cruzamiento entre el trigo harinero de 42 cromosomas (especie hexaploide de forma genómica AABBDD) y el centeno diploide de 14 cromosomas y fórmula genómica RR. Por lo tanto, la fórmula genómica del triticale octoploide es AABBDDRR, y posee 56 cromosomas, es decir la suma de los cromosomas de ambos padres. Aunque estos triticales son de mejor calidad panadera que los hexaploides, son muy inestables, por lo que su comportamiento en siembras comerciales es impredecible.

Considerando el número de cromosomas de centeno que los triticales tienen en su composición genética, éstos se agrupan en Triticales Completos y Triticales Sustituidos.

Los triticales completos son los que tienen la dotación cromosómica completa del centeno, es decir, tienen sus 14 cromosomas. Debido a ello son superiores a los sustituidos bajo condiciones de estrés, tales como disponibilidad de agua limitada, suelos ácidos, deficiencia de nutrientes o toxicidad, o alta presión de enfermedades (Varughese et al., 1996). Sobre este aspecto, Giunta et al. (1999) señalan que el mejoramiento de triticale ha sido de gran importancia en aquellos ambientes mediterráneos, donde las temperaturas invernales son bajas y la acidez del suelo interactúa con sequía, ya que se consigue más adaptabilidad en comparación con otros cereales.

Los triticales sustituidos son aquellos en los que uno o más cromosomas del genoma D del trigo harinero han sustituido a cromosomas R del centeno. En el caso del triticale llamado ‘Armadillo’, producto de un cruzamiento espontáneo de un triticale con un trigo harinero semienano desconocido, el cromosoma 2D del trigo harinero sustituyó al cromosoma 2R del centeno (Varughese et al., 1987).
Teniendo en cuenta lo anterior, se puede esperar que los triticales completos y sustituidos tengan características fenotípicas diferentes y se comporten de modo muy distinto agronómicamente. Se ha comprobado que los triticales completos poseen mayor productividad, tanto en zonas fértiles como en condiciones adversas, y son más adaptables y más resistentes a condiciones limitantes. Sin embargo, los triticales sustituidos han dado origen a más variedades, ya que son más estables y de mejor calidad panadera.

DESCRIPCION BOTANICA.

La planta de triticale tiene una apariencia intermedia entre el trigo y el centeno. Los triticales completos se parecen más al centeno, en tanto los triticales sustituidos son más semejantes al trigo.
Normalmente el triticale es más alto y vigoroso que el trigo, de igual manera las hojas son más gruesas, más grandes y de mayor longitud. La lígula es pronunciada y semidentada, las aurículas son de tamaño mediano, semiabrazadoras y sin pelos o cilios.

                                                           Grano de cereales: A. Centeno, B. Triticale, C. y D. Trigo harinero

La zona del tallo próxima a la espiga presenta una franja con pubescencia o vellosidad, y cierto grado de curvatura. La altura de planta que en las primeras variedades sobrepasaba los 120 cm, se ha ido reduciendo significativamente en la medida que se han incorporado genes de enanismo a través de la cruza con trigos harineros semienanos.

En general las espigas son semicompactas, semidecumbentes, más largas que las del trigo, y de color café claro. El grano es alargado, más parecido al grano de centeno que al de trigo, de color café claro y con una cierta rugosidad en la cubierta. Esta última característica, que resultaba muy negativa desde el punto de vista comercial e industrial las primeras variedades, ha ido desapareciendo en las nuevas variedades de triticale.

REQUERIMIENTOS AGRONÓMICOS.

Los triticales tienen una tolerancia genética a los suelos ácidos, la cual es superior a la tolerancia que presentan los trigos harineros y candeales, debido a la resistencia a la acidez transmitida por el centeno (Mergoum et al., 1998, citados por Fohner y Hernández, 2004). Respecto a la tolerancia a condiciones de déficit hídrico del suelo, Mellado y Matus (1993), y Mergoum et al. (1992) citados por Fohner y Hernández (2004), señalan que el triticale presenta un comportamiento satisfactorio, a pesar de tener un período de desarrollo más prolongado entre la fase de espigado y la madurez comparado con el trigo. Esta propiedad podría estar asociada a su sistema radical bien desarrollado.
Las recomendaciones sobre preparación de suelo para sembrar trigo son totalmente aplicables al triticale, es decir, se puede sembrar sobre una cama de semillas preparada por el sistema convencional de arado y rastrillado, por el sistema de labranza vertical (que no invierte el suelo y que contempla una labor de arado cincel y un par de labores con vibrocultivador), o bien se puede sembrar mediante el sistema de siembra directa, o laboreo mínimo, es decir sin mover el suelo, excepto la hilera de siembra.

Aunque el grano de triticale es mayor que el de trigo, la cama de siembra debe permitir que la semilla quede depositada a una profundidad no mayor a 5 cm, y para esto es importante una cierta compactación del suelo, es decir, con una textura algo apretada y poco porosa. 

El mejor sistema de preparación de suelos, así como el calendario de ejecución de cada una de las labores, dependerá de la región agroecológica, de la susceptibilidad a erosión del suelo y de la rotación o cultivo anterior al triticale.

La dosis de semilla recomendada varía entre 140 y 160 kg/ha en los triticales tardíos, y entre 180 y 220 kg/ha en los triticales de primavera.

El triticale es una especie que responde eficientemente a las aplicaciones de nutrientes, en particular, al nitrógeno y al fósforo. Las dosis a aplicar de estos elementos y de otros que sean necesarios, dependerá del tipo de suelo, de la rotación y de la condición de secano o riego del cultivo. En todo caso, la fertilización será específica para cada caso y deberá determinarse, basándose en un análisis de suelo y en las expectativas de producción.

Es conveniente recordar que la cantidad de nutrientes que se debe aplicar al cultivo será la diferencia entre la demanda del cultivo y el suministro del suelo. Así por ejemplo, si una cosecha de triticale extrae 140 kg de nitrógeno a través de su grano y paja, y el suelo puede aportar 60 kg de nitrógeno por hectárea, entonces habrá que cubrir la diferencia de 80 kg mediante un fertilizante nitrogenado. Como la eficiencia nunca es 100% siempre habrá que aplicar algo más que la diferencia entre lo que extrae el cultivo y lo que aporta el suelo. En el ejemplo anterior, si la eficiencia de aplicación del fertilizante fuese 55%, sería necesario aplicar 145 kg/ha y no los 80 kg/ha indicados previamente.
Como norma general, se puede señalar que en un suelo franco limoso a franco arcilloso, la dosis mínima de fertilizante a aplicar al triticale debe estar entre 120 unidades de nitrógeno y 80 unidades de P2O5 por hectárea. Además, el nitrógeno se debe aplicar por partes (siembra y cobertera), para una mayor eficiencia.

El triticale es una especie que muestra más rusticidad y una mayor capacidad natural de competencia de malezas que el trigo (Rojas y Nebreda, 1976). Además tiene un comportamiento similar al trigo en cuanto a su tolerancia a los herbicidas de uso corriente en este cereal.

Durante la cosecha debe tenerse presente que el grano de triticale es de mayor tamaño que el grano de trigo, por lo cual es necesario ajustar los mecanismos de trilla de la cosechadora a fin de no dañar el embrión, especialmente en sementeras destinadas a semilleros.

Puesto que se trata de un grano en general de textura suave, puede ser más fácilmente dañado por plagas en aquellos casos en los que sea almacenado en bodegas con presencia de algunos insectos como gorgojos y polillas. En todo caso es importante que la humedad del grano nunca sobrepase el 14%.

REQUERIMIENTOS AMBIENTALES.
Clima:
Temperatura óptima de germinación: 20 C
Temperatura mínima de germinación: 4 C
Temperatura óptima para el crecimiento: entre 10 y 24 C
Temperatura mínima y máxima soportada: -10 C y 33 C
Necesidades de agua: La mayor parte de la superficie cultivada en el mundo se localiza entre 350 y 900 mm anuales.
Suelo
Textura: Es un cultivo en general adaptable a distintos tipos de suelo, teniendo una sensibilidad media a problemas de encharcamiento y asfixia radicular.
pH: No es muy exigente en cuanto al pH del suelo, prefiriendo suelos con un pH ligeramente ácido.
Salinidad: Presenta una tolerancia moderada, aunque la planta es especialmente sensible en la germinación y en estado de plántula.
Fotoperiodo: En general se puede considerar al triticale como una planta de día neutro, es decir, sin necesidades específicas en cuanto a la longitud del fotoperiodo
Vernalización: Las necesidades vernalización varían según las variedades. Necesitando más horas frío las variedades de invierno que las de primavera.

UTILIZACION DE LA PLANTA.

La bibliografía indica que mayoritariamente el consumo del grano de triticale es interno en cada país que lo produce. Además, dependiendo de las características de las variedades, el triticale se puede utilizar para:

-          Pastoreo
-          Ensilaje
-          Heno
-          Grano para alimentación animal
-          Alimentación humana
-          Uso industriales como la producción de bioetanol o alcohol etílico.

Las características físicas y químicas del grano de triticale ubican a este cereal en un lugar intermedio entre trigo y centeno, excepto en lo que se refiere al contenido en grasas, que presenta valores más bajos que sus progenitores.

POTENCIAL ECONÓMICO.

- Calidad Panadera:

El grano de triticale puede molerse para panificación usando los mismos métodos empleados para el trigo (Kolkunova et al., 1983), teniendo presente que en general se trata de granos más blandos que los de trigo.

El grano de triticale y la harina constituyen una buena fuente de vitaminas y minerales (Lorenz et al., 1974), y en general, desde el punto de vista de calidad, los triticales tienen mayor cantidad de lisina que las variedades de trigo, lo que es valioso por tratarse de un aminoácido esencial que el organismo no sintetiza. Por lo tanto se trata de un producto de gran interés para la alimentación humana, aunque otras características, tales como la textura del grano y a veces el llenado del grano, juegan en su contra durante la comercialización, puesto que los molinos saben que el rendimiento de harina es inferior al trigo. La extracción de harina del grano de triticale puede llegar a un promedio de 65% (Kohli, 1980), aunque es muy variable según la variedad, condiciones de manejo y cosecha.

- Alimentación Animal:

Debido a su buen contenido de lisina (alrededor de 20% más que el trigo), con un promedio de 3,4% de lisina en la proteína (Kohli, 1980), sumado al mejor balance de aminoácidos y a su grano más rico en fósforo que el grano de trigo, el triticale es adecuado para la alimentación de animales poligástricos como corderos y bovinos, y especialmente de monogástricos como cerdos, aves y conejos cuyas necesidades de fósforo son considerables. Belaid (1994) señala que en Argelia y Túnez la mayor parte del triticale se usa en alimentación animal, ya sea como forraje, grano, o ambos. En Australia el triticale es valorado como un grano palatable, altamente digestible para alimentación de cerdos, aves, ganado bovino, ovinos, ciervos y caballos (Van Barneveld, 2002, citado por Cooper et al., 2004), lo que es importante porque al usar el triticale con este fin, queda más grano de trigo disponible para la exportación, para ser usado en la fabricación de pan.

Además de su uso como grano, el triticale puede ser consumido como forraje ya que sus contenidos de proteína y energía metabolizable son similares a otros cereales. Los rendimientos tanto en verde como en ensilaje pueden superar a los del trigo, centeno, avena o cebada. Sin embargo, hay que considerar que no todas las variedades son buenas forrajeras. En este sentido, los triticales tardíos son los más adecuados para el aprovechamiento forrajero, ya sea como ensilaje o pastoreo, porque desarrollan una mayor cantidad de biomasa.

Al pensar en el triticale como forraje se debe tener presente que el objetivo básico de un plan de pastoreo es suministrar forraje a través del año para reducir los costos de almacenaje y compra de alimentos concentrados.

El triticale también puede sembrarse como cultivo de doble propósito para obtener forraje y grano.

PLAGAS Y ENFERMEDADES.

Cuando el triticale se sembraba en pequeñas superficies, en diversas partes del mundo, no mostraba problemas de enfermedades; sin embargo, cuando el área de cultivo se extendió, muchas de las enfermedades propias del centeno del trigo también fueron detectadas en triticale. Particularmente este cereal es susceptible a enfermedades foliares como el escaldado (Rhynchosporium secalis), y a enfermedades bacterianas causadas por Xanthomonas spp. Y Pseudomonas spp. (Skovmand et al., 1984).

Otras enfermedades que con frecuencia atacan a los triticales son las royas o polvillos (Puccinia striiformis y Puccinia triticina) . Estas enfermedades atacan las hojas del cultivo; sin embargo, los agricultores no las controlan químicamente, ya que generalmente se mantienen en un bajo nivel por la resistencia genética efectiva que aún presentan las variedades.

Las variedades de triticale generalmente también presentan un cierto manchado de las hojas, especialmente en las hojas inferiores a la hoja bandera. Se ha determinado que el origen de estas manchas se debe a la acción de patógenos débiles (Cladosporium spp., Alternaria spp.) que se desarrollan favorecidos por el polen que las espigas de triticale liberan en abundancia durante la floración. Se desconoce el impacto de esta sintomatología sobre la producción y calidad del grano. En cuanto a la presencia de cornezuelo (Claviceps purpurea), que es común en el centeno, en triticale no constituye un problema, dada su característica de autopolinización. Comparado con el trigo, el triticale es notablemente menos sensible al oídio (Blumeria graminis) y a septoriosis foliar (Septoria tritici).

Respecto al ataque de carbones que dañan los granos, Zillinsky (1984) indica que el triticale raramente sufre infecciones de carbón hediondo (Tilletia foetida) o carbón volador (Ustilago tritici). En todo caso es útil indicar que el carbón hediondo se ubica en la superficie del grano por lo que en caso de presentarse es suficiente aplicar un fungicida de contacto; sin embargo, el carbón volador se sitúa en el embrión de la semilla por lo que sólo se puede controlar con un fungicida sistémico. Otra diferencia entre estos carbones es que cuando se presenta ataque de T. foetida la cosecha se contamina con un olor hediondo muy penetrante, lo que no ocurre con U. tritici. El triticale es relativamente tolerante a las pudriciones radicales producidas principalmente por el hongo Gaeumannomyces graminis var. tritici (mal del pie), tolerancia que proviene del centeno (uno de sus progenitores), el cual le transmitió la característica de un sistema radical robusto que le ayudaría a soportar mejor el daño del hongo. Esta característica le permite disponer de una superficie radical mayor, y producir una cantidad de grano significativamente más elevada que el de variedades de trigo cuando se siembran en un suelo con infección natural de mal del pie.

Las pudriciones radicales, muchas veces, incluyen el daño de los hongos Fusarium graminearum y Fusarium culmorun que se ven favorecidos por el daño de nematodos en las raíces. Luego, la resistencia del triticale a los nematodos se traduce en menor severidad de fusariosis.
Los nematodos son patógenos endoparásitos que se alojan en las raíces de las plantas causándoles lesiones que disminuyen la capacidad de absorción de nutrientes. En Australia muchos agricultores siembran triticale en rotación con otros cultivos ya que este cereal reduce la presencia de nematodos como Pratylenchus neglectus y P. thornei, y principalmente Heterodera avenae (Cooper et al., 2004).
Las plagas no son importantes en las siembras de triticale. Lo más común es la presencia de áfidos o pulgones, entre ellos, el pulgón verde pálido (Metopolophium dirhodum Walker), el pulgón verde de la espiga (Sitobion avenae), y principalmente el pulgón de la avena (Rhopalosiphum padi). Otro pulgón, de aparición más reciente, es el áfido ruso (Diuraphis noxia). Aunque estos pulgones producen daño directo al alimentarse de la planta e indirecto al transmitir virus, prácticamente no causan perjuicio económico

CLASIFICACION TAXONOMICA.

Reino: Plantae
División: Magnoliaphyta
Clase: Liliopsida.
Familia: Poaceas.
Subfamilia: Pooideae.
Tribu: Triticeae.
Especie: X. Triticale.

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